CRISIS DE PAREJAS



Termino con esta trilogía de las crisis de parejas en este nuevo artículo. Podeís ver los anteriores en la etiqueta psicología de pareja. Así por estos hechos, muchas parejas se plantean el hecho de si me divorcio o me separo.

La vida a veces nos sorprende de forma inesperada. Hay golpes de la vida difíciles de encajar, la crisis económica, el paro, enfermedades graves y crónicas, accidentes... Si todo ello es complicado superarlo solo a veces, en pareja existe una falta de habilidad empática para encajar estas nuevas situaciones. La falta de diálogo y sinceridad combinada con cualquiera de las situaciones anteriores ofrece un caldo de cultivo ideal para que una pareja explote y entre en crisis. Nos hace falta aprender que los problemas forman parte de la vida y hay que poseer una mayor adaptabilidad a ellos. Afrontar esos problemas los dos por igual seria lo conveniente.

Otras veces ocurre lo contrario, la vida nos recompensa por nuestros esfuerzos, ya sea en los estudios, en lo económico, a través del éxito laboral y social. Pero si ello solo repercute en uno de los dos, el desequilibrio existente puede generar celos, miedo y sensación de inferioridad en una parte y el otro puede ver a su compañero como un inferior y ver coartadas sus expectativas. La clave de todos estos problemas es compartir tanto los éxitos como los fracasos los dos por igual.

La vida de pareja es harto complicada de llevar. Y muchas veces estas crisis de parejas la ocasiona el hecho de no poder conciliar vida laboral, social y familiar de los cónyuges no se logra adaptar. Horarios, amigos y familias diferentes todas ellas entre si ocasionan un distanciamiento lento y paulatino que se va acrecentando con el tiempo.

En otras ocasiones la gran alegría de tener un hijo provoca así que la aparición de esta tercera persona ocasione un gran cambio en la vida de la pareja. Ya no se tiene el mismo tiempo para compartir los dos y la prioridad cambia hacia la atención del más pequeño. La depresión post parto, una bajada en la tensión sexual, una atención excesiva hacia el pequeño y los celos y desconfianza por el otro lado hacen de esta etapa de la vida una prueba muy dura que superar. 

Hay muchos otros aspectos que juntos o por separado también ocasionan una grave crisis en las parejas. La diferencia de edad, origen, cultura, religión, educación o poder adquisitivo son solo un ejemplo en ello. La violencia física o psicológica por supuesto que tendrá que provocar algo más que una crisis pasajera y además de la consecuencia del divorcio, es obligado actuar y denunciar ante ello.

Para finalizar diremos que la sociedad ya ha adoptado el divorcio como algo habitual, dado el elevado número de separaciones efectuadas desde que se aprobó y legalizó el divorcio y que cada dia va en aumento. Si necesitas ayuda contacta con nosotros.

1 comentario:

  1. Yo ya estoy harto de mi pareja. Ha sido tener un niño y cambiar radicalmente. Vale que es mi hijo pero es que me tiene como un cero a la izquierda y de sexo ya nada. No quiere oir hablar de terapia ni nada. Le voy a dar puerta ya y me da igual le pago lo que sea y me la quito de encima.

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